Enfrentamientos en Bolivia

Mery Vaca
La Paz, Bolivia

Más de veinte personas resultaron heridas en Bolivia a raíz de enfrentamientos entre simpatizantes y opositores del gobierno de Evo Morales.

Los incidentes se produjeron en la ruta hacia la ciudad de Santa Cruz, cuando opositores al gobierno que se dirigían a esta ciudad encontraron que el camino estaba bloqueado por seguidores de Morales.

El gobierno dijo que unas 22 personas resultaron heridas, principalmente por impactos de piedra, si bien los informes periodísticos hablan de más de 50 heridos.

Según la policía, apenas cinco de los veinte autobuses que viajaban desde el departamento de Beni, al norte, llegaron a la ciudad oriental de Santa Cruz.

Cabildos

Cuatro de las nueve regiones de Bolivia tienen previsto realizar cabildos populares este viernes para pedir la aplicación de un modelo autonómico.

Para contrarrestar al movimiento autonomista, el oficialismo y los sectores sociales afines a Evo Morales planificaron cabildos paralelos y marchas de protesta.

Los dirigentes cívicos y los prefectos (gobernadores) de Santa Cruz -la región más próspera-, Tarija -propietaria de más del 80% del gas-, Beni y Pando pretenden convocar a miles de personas para preguntarles sobre su futuro autonómico.

El gobierno acusa a los autonomistas de pretender dividir el país con pedidos de independencia. Los dirigentes de Santa Cruz, en un manifiesto público, hablaban del "clamor independista" de la gente, pero luego aclararon que el límite de su demanda es la autonomía.

Sin embargo, tampoco precisaron cuál será la pregunta que se planteará en las concentraciones.

Ambos bandos se acusan de buscar la violencia en las concentraciones. En un comunicado, las Fuerzas Armadas denunciaron la sustracción de fusiles de reglamento y, según dijeron, podrían ser usados en la concentraciones para acusar a los militares de haber disparado. Sin embargo, el ministro de Defensa, Walker San Miguel, descartó esa hipótesis.

El viceministro de coordinación con los movimientos sociales, Alfredo Rada, dijo que "grupos radicalizados violentos minoritarios de Santa Cruz están buscando que estos eventos democráticos como el cabildo deriven en acciones violentas".

Semanas de disputa

El conflicto se desató hace un mes, el 15 de noviembre, cuando el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) dispuso que la nueva Constitución Política del Estado se apruebe en la Asamblea Constituyente por mayoría absoluta de votos (128 de los 155 votos), excepto en tres temas.

La oposición, que exige la aprobación por dos tercios de votos (170 de los 155 votos), ingresó en huelga de hambre, medida que fue suspendida este jueves con la promesa oficialista de reconsiderar el polémico artículo.

El oficialista MAS tiene 137 de los 255 votos, es decir, si no cambia la norma podría aprobar la nueva Carta Magna sin consultar a nadie.

Sin embargo, la demanda de los dos tercios, que nació en la oposición política, se fue extendiendo a los movimientos cívicos y a los prefectos opositores al gobierno.

A estas alturas, la primera demanda pasó a ser la autonomía departamental. Para exigirla se unieron los líderes cívicos y los prefectos de los cuatro departamentos donde ganó el Sí a la autonomía en el referéndum de julio de este año.

Según las leyes, la autonomía debe ser resuelta en la Constituyente, sin embargo, los líderes cívicos creen que la fuerza oficialista, que es mayoritaria, no respetará su pedido.

Tensión creciente

Este miércoles se unió a la demanda autonomista el prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, quien concentró a miles de personas para preguntarles si están de acuerdo con ese modelo político. Además, la autoridad dijo que convocará a un referéndum para que la central ciudad boliviana decida en dos meses si quiere ser autónoma.

En el transcurso del conflicto, la tensión fue creciendo. Hubo enfrentamientos entre seguidores de uno y otro frente y hasta se registraron hechos de hostigamiento a medios de comunicación, acusados de apoyar a uno u otro bando.

Los organizadores de los cabildos aseguraron que sus medidas serán pacíficas y que estarán resguardadas por grupos juveniles que responden a los comités cívicos y que actúan como policías paralelas. Pero, la Policía Nacional también anunció que dará seguridad a la población.

El Ministro de Defensa pidió a las Fuerzas Armadas que estén alertas y vigilantes ante la situación del país, aunque descartó una intervención o un estado de sitio. Según las normas bolivianas, los militares sólo intervienen si la Policía es rebasada.

Entre tanto, las movilizaciones oficialistas ya comenzaron este jueves con marchas de protesta en Potosí y Oruro y con dos cabildos paralelos en Santa Cruz. Uno de ellos se desarrolló en un barrio popular y el otro en una provincia con fuerte presencia oficialista.